El CSIC desarrolla aceites esenciales encapsulados en arcillas que ofrecen una alternativa sostenible a los antibióticos en agricultura
Nanomateriales basados en arcillas prolongan la permanencia de aceites esenciales naturales capaces de combatir una de las enfermedades más devastadoras de los árboles frutales
Las plantas podrían convertirse en una de las herramientas más eficaces para proteger a otras plantas frente a las enfermedades. Un equipo internacional con participación del Instituto de Cerámica y Vidrio (ICV-CSIC) ha desarrollado nuevos materiales nanoestructurados capaces de transportar aceites esenciales con actividad antimicrobiana para combatir el fuego bacteriano, una de las enfermedades más destructivas que afectan al manzano y a otros cultivos frutales.
El fuego bacteriano es una enfermedad especialmente agresiva que infecta flores, brotes, hojas y frutos. La bacteria se propaga a través de los tejidos vegetales provocando el marchitamiento y ennegrecimiento de las ramas, que adquieren un aspecto característico de haber sido quemadas por el fuego. En los casos más graves puede extenderse por todo el árbol, reducir drásticamente la producción de fruta e incluso causar la muerte de la planta, lo que genera importantes pérdidas económicas en las explotaciones agrícolas.
El estudio, publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, utiliza una arcilla del tipo bentonita como vehículo para incorporar aceites esenciales encapsulados. Estos compuestos naturales muestran actividad frente a Erwinia amylovora, la bacteria responsable del fuego bacteriano. La estrategia mejora la permanencia y distribución de los aceites sobre las flores, donde tiene lugar una fase clave del proceso de infección.
Aceites esenciales: un escudo para resistir a las bacterias
El fuego bacteriano afecta a más de 130 especies de la familia de las rosáceas y está presente en más de 40 países. Su control durante la floración puede requerir tratamientos antibióticos, una práctica que plantea el riesgo de favorecer la aparición de resistencias antimicrobianas. Por ello, el desarrollo de alternativas basadas en sustancias naturales se ha convertido en un objetivo prioritario para avanzar hacia una agricultura más sostenible.
“El objetivo es encontrar alternativas que permitan reducir la dependencia de los antibióticos sin renunciar a una protección eficaz de los cultivos”, explica Cástor Salgado, investigador del CSIC en el Instituto de Cerámica y Vidrio.
La investigación combina ciencia de materiales, nanotecnología y compuestos naturales. La bentonita actúa como vehículo para los aceites esenciales y permite desarrollar formulaciones diseñadas para permanecer sobre la superficie de las flores durante el periodo crítico de infección. La participación del ICV-CSIC se ha centrado en el diseño y estudio de estos materiales avanzados mediante métodos de producción sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
Para obtener estos nanomateriales, el equipo liderado por José Francisco Fernández, investigador del ICV-CSIC, ha escalado los procesos de fabricación con el fin de facilitar su aplicación en condiciones reales de cultivo.

Los investigadores Cástor Salgado y José Francisco Fernández, en el laboratorio del grupo Ceramics for Smart Systems (CSS) en el ICV-CSIC. / Noelia Granado
Andrea Brunelli, Cástor Salgado, José Francisco Fernández, Nubia Zuverza-Mena, Jason C. White y Quan Zeng. Advanced Nanoencapsulated Essential Oil Materials as Novel Antimicrobials for the Control of Fire Blight in Apple. Journal of Agricultural and Food Chemistry (2026). DOI: https://doi.org/10.1021/acs.jafc.6c02932



