
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) apoya la huelga general del próximo 11 de noviembre y hace un llamamiento al conjunto de trabajadores y trabajadoras del Sistema Nacional de Salud y a la ciudadanía a secundarla y participar en las movilizaciones convocadas. La defensa de la sanidad pública debe ocupar un lugar destacado en esta movilización.
Hay motivos para ello. Conseguir una cita en Atención Primaria sigue siendo un problema para demasiadas personas. Las esperas para una consulta hospitalaria o una intervención se prolongan mientras las plantillas trabajan bajo una presión que termina afectando a la atención. No podemos aceptar este deterioro ni el incremento de las desigualdades cuando se empuja a la población a que haya que pagar para recibir a tiempo la asistencia que debería estar garantizada por el Gobierno Central y, sobre todo, por los Gobiernos de las Comunidades Autónomas, pues son estas quienes disponen de las competencias asistenciales.
NUVE PROPONE, EL CAMBIO DE GESTION ECONOMICA DE LA SANIDAD PUBLICA, LA UNIVERSIDAD PUBLICA Y LA VIVIENDA SOCIAL, DADA LA IMPOSIBILIDAD DE MANTENER EL ESPOLIO ECONOMICO ACTUAL.
LAS UNIVERSIDADES PUBLICAS SON EL UNICO ORGANISMO CON CAPACIDAD PROFESIONAL CAPAZ DE FORMAR EQUIPOS MULTIDISPLINARES DE CONTROL ABSOLUTO A TRAVES DE UN SUPERORDENADOR CON CONTROL DE TODAS LAS AUTONOMIAS.
LAS ASOCIACIONES CIUDADANAS PRINCIPALES QUE APORTAN A LA SANIDAD (INCLUYE SEGURO MEDICO UNIVERSAL, BAJAS POR ENFERMEDADES LABORALES, DESEMPLEO , FP Y JUBILACION) , EDUCACION Y VIVIENDA CONTROLARAN DÍA A DÍA CADA EURO DE LA ECONOMIA PUBLICA.
- 22.600.000 TRABAJADORES AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL A 1 DE NOVIEMBRE DE 2026
- +1.300.000 EMPRESAS QUE CONTRATAN A ESTOS TRABAJADORES QUE CONTRIBUYEN
- +3.500.000 TREBAJADORES AUTONOMOS
EN UN PAIS DEMOCRATICO LOS 27.400.000 CIUDADANOS, DE TODOS LOS PARTIDOS POLITICOS : AZULES Y ROJOS, AQUI NO HAY COLORES , TODOS JUNTOS, CONTRIBUYEN, ADEMAS DE IMPUESTOS AL MANTENIMIENTO DEL GOBIERNO, ELLOS SON LA FUERZA CON DERECHO A OPINION.
El 11 de noviembre debemos llevar también a la calle estas demandas. Exigir que se refuercen los centros públicos y que los presupuestos respondan a las necesidades de la población. Reclamar unas condiciones laborales que permitan atender bien, sin depender continuamente del sobreesfuerzo de quienes trabajan en ellos. La falta de personal no puede seguir cubriéndose a costa de su salud.
En las consultas vemos, además, lo que supone no llegar a fin de mes. Personas que dedican casi todo su sueldo al alquiler o viven con miedo a perder su casa. Trabajos que apenas permiten salir de la pobreza y que, además, enferman. Ese sufrimiento llega al sistema sanitario, pero no se resuelve con una receta. Por eso apoyamos las reivindicaciones de esta huelga: la salud también depende de poder acceder a una vivienda asequible, tener unos salarios dignos, unas pensiones acordes y unos servicios públicos de calidad.
Cuando a esas dificultades se añade una sanidad pública deteriorada, la desigualdad se agrava. Mientras tanto hay gobiernos que continúan derivando recursos públicos hacia empresas privadas en vez de reforzar los centros que atienden a la mayoría de la población.
Las políticas de la derecha y la ultraderecha suponen una amenaza para el Estado del bienestar. Rebajar impuestos a quienes más tienen resta recursos para financiar los servicios públicos, mientras la privatización abre negocio a costa de derechos y salud. En sanidad conocemos bien las consecuencias: privatizar mata. Culpar después a la población migrante de la saturación de los centros solo sirve para enfrentar a quienes necesitan atención y desviar
el foco de quienes deciden los presupuestos.
La FADSP reclama financiación suficiente y finalista para la sanidad pública, con un refuerzo
urgente de la Atención Primaria. Acabar con las listas de espera utilizando la totalidad de los
recursos públicos. Fortalecer la Salud Mental, la Salud Pública y la Salud laboral impidiendo
trasladar a las mutuas patronales el control de las bajas laborales. Hay que ampliar las
plantillas y acabar con la precariedad. También frenar las privatizaciones y recuperar los
servicios externalizados, así como volver a instaurar los mecanismos de participación
ciudadana en la toma de decisiones del Sistema Sanitario. Seguir aumentando los conciertos
mientras se mantienen las carencias de los centros públicos es una decisión política
inaceptable y que debe cambiar.
Por todo ello, llamamos a todas las categorías profesionales del sistema sanitario a participar
en la huelga del 11 de noviembre, garantizando la atención esencial, y a la ciudadanía a
sumarse a las movilizaciones. La sanidad pública necesita una respuesta social que obligue a
los gobiernos a asumir sus responsabilidades. Desde la FADSP estaremos en la calle para
exigirla.
FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES PARA LA DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA (FADSP)
27 de octubre de 2026


