El coste económico global de los incendios, una factura que va mucho más allá de apagar el fuego
- El impacto de los fuegos forestales en España se extiende a varios sectores productivos, desde el agrícola al turismo o los servicios públicos, mientras la cuenta aumenta año tras año.
- Los cálculos más conservadores cifran en 10.000 euros por hectárea solo el coste de apagar el incendio. La prevención es mucho más barata.

Una vivienda y un coche quemados en la Sierra Oeste de Madrid tras el paso de las llamas.Eduardo Parra | Europa PressAñade Público a Google
Madrid–
En verano, mientras una parte de España se abrasa, se habla de la factura económica que dejan los incendios forestales. Estos análisis se centran mucho en el coste de la extinción y la prevención. Sin embargo, el impacto económico que dejan tras de sí los incendios va más mucho allá del daño medioambiental al territorio, que ya de por sí es oneroso. También sufren las consecuencias distintos sectores productivos como las infraestructuras, el transporte, la industria, el comercio, la agricultura, la ganadería, el turismo, el sector inmobiliario, la construcción, el patrimonio cultural, los servicios públicos e incluso los propios bienes de la ciudadanía.
Son tantas las claves a considerar que los expertos señalan que es imposible dar una cifra concreta del coste global de los incendios forestales. “El impacto es brutal. Cuando se quema un espacio, las comunidades que están vinculadas a él lo pierden todo. Pero, ¿cómo cuantificas eso?”, se pregunta Marta Corella, del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural (COITF).
Lo que sí destacan todos los expertos es que la prevención y la extinción son la parte más pequeña de esa factura. En estos apartados sí que hay cálculos más o menos estandarizados: organizaciones como la Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO) o la ecologista Greenpeace aseguran que apagar un incendio cuesta 20.000 euros de media por hectárea quemada, aunque otras estimaciones, como la del Gobierno de Navarra, cifran ese coste en 10.000 euros. Teniendo en cuenta que hasta el pasado 19 de agosto —último dato oficial del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS)— se habían quemado 296.999 hectáreas, una simple multiplicación permite calcular que el coste de la extinción de los incendios forestales hasta ahora se mueve entre los 2.970 y los 5.940 millones de euros.
Prevención y extinción son solo el primer recibo. Luego llega la reparación. En todos los sentidos. De entrada, limpiar el territorio, controlar la erosión del suelo y reforestar requiere inversiones sostenidas durante años. Miguel Ángel Soto, especialista de Greenpeace en gestión forestal, explica que muchos costes asociados a los grandes incendios forestales son intangibles, como la pérdida de biodiversidad o la emisión de dióxido de carbono. “Lo que valen los montes no se sabe”, afirma Soto.
Pero la fuerza destructora del fuego también afecta a la economía local. La destrucción de activos productivos como cultivos, infraestructuras rurales, explotaciones ganaderas, recursos forestales, así como de infraestructuras turísticas y de transporte redundan en la disminución de la actividad económica en las zonas afectadas y terminan afectando al Producto Interior Bruto (PIB) nacional.

Un solo dron puede iniciar cincuenta focos de incendio en tan solo unos minutos, creando incendios lineales perfectamente organizados

Incendios lineales
Aunque, como se ha dicho antes, es imposible dar una cifra concreta, sí es posible hacer estimaciones aproximadas. Hay varios ejemplos al respecto.
Impacto en el PIB
El estudio más sólido sobre la cuestión es el que publicó en 2023 el Journal of Environmental Economics and Management (PDF), que analizó el impacto económico de los incendios a nivel regional en España, Portugal, Italia y Grecia, los países más expuestos. El estudio concluyó que las regiones del sur de Europa afectadas por grandes incendios ven reducido su PIB entre un 0,11% y un 0,18%, con caídas acumuladas de hasta el 3,3%-4,8% en los años más severos. El análisis también certificaba que en esos mismos países los sectores más afectados por los incendios eran el turismo, la hostelería, el comercio y el transporte.
Las aeronaves del Grupo 43 del Ejército del Aire y del Espacio han intensificado su labor en la lucha contra los incendios que asolan España y en lo que va de semana ya han realizado 375 horas de vuelo y 1.077 descargas de agua.
Otro ejemplo que puede servir para evaluar el impacto de los incendios en el Producto Interior Bruto (PIB) de una provincia es el caso de León, la provincia más castigada por los incendios en agosto de 2025 y donde ardieron 108.000 hectáreas. La Asociación de Amigos del Patrimonio Cultural de León (ProMonumenta) publicó el pasado mes de marzo el libro Incidencia de los incendios de 2025 en el patrimonio de León. En la obra se realiza por primera vez una estimación integral de las pérdidas económicas provocadas por los incendios. El estudio es pionero en ese sentido y sus autores advierten en el prólogo que “se crea así un modelo que puede servir de ayuda a quienes pretendan efectuar evaluaciones similares”.
Este porcentaje se aproxima mucho al ofrecido por el Journal of Environmental Economics and Management en su análisis de 2023 para el peor escenario y también al ofrecido por un estudio de la Unión Europea publicado en 2022. Según calculó este estudio, titulado en español El impacto fiscal de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos: evidencia para los países de la UE, el impacto económico asociado a los incendios forestales y otros fenómenos meteorológicos extremos podría suponer para España un coste equivalente al 4,5% del PIB en los próximos años. En cifras contantes y sonantes, entre 75.000 y 80.000 millones de euros al año. En este sentido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la que pertenece España, señala que las pérdidas económicas anuales medias de los países miembros del organismo se incrementaron un 360% entre 2015 y 2014 respecto al período 2000-2014.
En España, la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), la patronal del sector, explica que las aseguradoras pagaron a sus clientes 23 millones de euros por 150.000 siniestros provocados por los incendios forestales durante 2025. Agroseguro, la entidad de gestión que administra los seguros agrarios, pagó otros 4,79 millones por la quema de 20.740 hectáreas de superficie agrícola y ganadera.
Los incendios forestales ya no representan únicamente una amenaza para los ecosistemas naturales, sino también para la estabilidad económica de las zonas afectadas. Ante este escenario, la gestión sostenible de los montes y la planificación territorial se erigen en herramientas fundamentales para reducir el riesgo y minimizar las pérdidas económicas futuras provocadas por los incendios. En este sentido, Marta Corella aboga por un cambio de modelo de gestión y hasta económico: “El fuego no va a desaparecer, pero no podemos permitir que nos afecte de esta manera tan brutal y que acabe con nuestros recursos. Como sociedad no podemos prescindir de servicios ecosistémicos como son el agua y el aire, ni tampoco de recursos sostenibles para hacer una transición hacia una bioeconomía que nos permita un modelo más sostenible”.





