Nuevo paradigma en Oncología: el reto de mejorar la calidad de vida de los supervivientes de cáncer
Más de 2,2 millones de personas son supervivientes de cáncer en nuestro país. Cerca del 55% de los hombres y el 62% de las mujeres diagnosticados sobreviven al menos cinco años después del diagnóstico

- Itziar Pintado
-
Publicado el 07 de junio de 2026 a las 11:00
Cada primer domingo de junio se celebra el Día Mundial del Superviviente de Cáncer. En España, se estima que más de 2,2 millones de personas son supervivientes de cáncer, mientras que en Europa la cifra supera los 23 millones. El aumento de estos datos refleja una transformación profunda en el abordaje de la enfermedad durante las últimas décadas, marcada por el diagnóstico precoz, tratamientos más eficaces y una mejora constante en la atención sanitaria. El cáncer está cada vez más ligado al desafío de la supervivencia y a la calidad de vida posterior.
Actualmente, alrededor del 55 % de los hombres y el 62 % de las mujeres diagnosticados de cáncer en España sobreviven al menos cinco años después del diagnóstico, porcentajes que continúan aumentando de forma progresiva. Esta mejora se debe tanto al desarrollo de nuevas terapias como a la consolidación de programas de cribado y prevención que permiten detectar determinados tumores en fases más tempranas. Como consecuencia, el sistema sanitario se enfrenta a una nueva realidad: una población creciente de personas que, tras finalizar los tratamientos, necesitan seguimiento continuado para controlar posibles secuelas físicas, psicológicas y sociales derivadas de la enfermedad.
Los expertos subrayan que la supervivencia al cáncer no implica necesariamente el final de las necesidades asistenciales. Muchos pacientes conviven durante años con efectos secundarios derivados de la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia o las terapias dirigidas, además de afrontar problemas emocionales relacionados con la incertidumbre, el miedo a la recaída o la reintegración a la vida cotidiana.
“La investigación que escucha, incorpora y responde a las necesidades reales de las personas con cáncer es la que logra mejores resultados en supervivencia y, al mismo tiempo, en bienestar»
Como explicaba a ConSalud.es Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), “vivir más es importante, pero vivir mejor durante y después del cáncer también lo es”. “La investigación que escucha, incorpora y responde a las necesidades reales de las personas con cáncer es la que logra mejores resultados en supervivencia y, al mismo tiempo, en bienestar. Ese es el camino para una innovación que sea verdaderamente útil y sostenible”, defendía la presidenta de GEPAC en una entrevista a este medio.
Uno de los grupos que presenta necesidades más específicas es el de adolescentes y adultos jóvenes, una franja de edad en la que el impacto del cáncer va más allá del ámbito estrictamente clínico. El diagnóstico puede coincidir con etapas decisivas para la formación académica, la incorporación al mercado laboral o la construcción de proyectos personales y familiares. Aspectos como la fertilidad, la salud mental, la imagen corporal o la reincorporación a los estudios y al empleo forman parte de los retos que deben abordarse durante el seguimiento. El aumento de la supervivencia en este colectivo ha impulsado la necesidad de diseñar estrategias adaptadas a sus circunstancias particulares y a los efectos que algunos tratamientos pueden provocar décadas después.
La respuesta a estas nuevas necesidades ha llevado a distintas sociedades científicas españolas a impulsar documentos de consenso orientados a mejorar la atención de las personas supervivientes. Entre las prioridades identificadas figuran la creación de circuitos asistenciales homogéneos, una mayor coordinación entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria y la formación específica de los profesionales sanitarios. El objetivo es garantizar que el seguimiento no dependa únicamente de iniciativas individuales, sino que forme parte de un modelo estructurado que permita detectar de forma precoz recaídas, complicaciones o efectos tardíos, al tiempo que se promueve el bienestar físico, emocional y social de los pacientes.
SUPERVIVENCIA, HISTORIA DE ÉXITO EN CÁNCER INFANTIL
La supervivencia también constituye una de las historias de éxito en el ámbito del cáncer infantil. Gracias a los avances logrados en el diagnóstico y tratamiento, cerca del 85 % de los niños y adolescentes diagnosticados de cáncer consigue superar la enfermedad a largo plazo. Sin embargo, esta realidad plantea nuevos desafíos, ya que una parte importante de estos supervivientes puede desarrollar secuelas años después de finalizar los tratamientos. Problemas cardiovasculares, endocrinos, neurológicos o psicológicos figuran entre algunas de las complicaciones que requieren vigilancia especializada durante la edad adulta, lo que ha impulsado la creación de programas específicos de seguimiento.
En este contexto, la reciente aprobación del modelo de Plan de Seguimiento Individualizado para supervivientes de cáncer infantil supone un paso relevante hacia una atención más completa y coordinada. La iniciativa contempla un seguimiento multidisciplinar que incluye control médico de efectos tardíos, apoyo psicológico, acompañamiento en los ámbitos educativo y laboral y una mejor coordinación entre los profesionales implicados. La medida responde a una demanda histórica de familias y asociaciones de pacientes y busca garantizar que las personas que han superado un cáncer durante la infancia puedan acceder a una atención continuada y equitativa en todo el territorio.
RELACIONADO CONSALUD.ES
- La terapia metabólica en cáncer despeja las dudas de los pacientes sobre eficacia y calidad de vida
- “La oncología dará un salto cualitativo en la sanidad pública con el nuevo Centro de Protonterapia de Galicia”
El cáncer de colon se dispara , solo el 48% de la población participa en el cribado
Identifican un gen relacionado con la resistencia del cáncer de próstata a una quimioterapia


