Un debate cargado de alta tensión diplomática se abrió este martes para dirimir una vez más la cuestión del bloqueo económico que el país norteamericano impuso a Cuba en 1960. Mañana miércoles, 28 de octubre, se celebrará la votación.
La ONU vuelve a rechazar el embargo de Estados Unidos a Cuba
Con esta son 34 ocasiones desde 1992 que la Asamblea General, el órgano más representativo de la diplomacia internacional, rechaza la medida unilateral. La resolución reitera la exigencia internacional de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla. La Asamblea expresa su inquietud porque, tras décadas de votaciones y llamamientos, la medida sigue vigente.
Como cada año por esta fecha, la Asamblea General de la ONU, el órgano donde los 193 países miembros de la Organización tiene un voto, vuelve a reunirse y a votar mañana miércoles sobre el tema 37 de su agenda: la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba y otros asuntos.
Y como cada año, en medio de contextos políticos y geopolíticos distintos, el asunto se carga de energía diplomática, por lo que generalmente toma dos días en dirimirse debido a las explicaciones de las posiciones de cada país y grupo regional.
La Asamblea General ha rechazado en 33 ocasiones la medida unilateral de la potencia norteamericana contra la isla caribeña, con unas votaciones que han variado desde 1992, año del primer debate y en el que se registraron 59 países a favor de terminar el bloqueo económico, 3 en contra, 71 abstenciones y 46 ausencias, a los 191 votos a favor y dos en contra que registró en 2015 y 2017, durante plena época de deshielo de las relaciones durante la administración del presidente norteamericano Barack Obama. En 2016, Estados Unidos se abstuvo, marcando un hito histórico, mientras Israel continuó votando en contra.
Aunque las adhesiones y desapegos han variado por parte de algunos Estados dependiendo de sus gobiernos de turno, en general muchos han mantenido su postura a lo largo de las más de tres décadas de votación, con algunas constantes destacables como los votos a favor de Canadá, China y Rusia, o los votos en contra de la alianza de Estados Unidos y su aliado Israel.
El contexto de este año se produce en medio un endurecimiento del embargo por parte de la administración de Donald Trump, que ha llevado a una crisis energética y a un posible colapso humanitario, según el máximo representante de la ONU en la isla Francisco Pichón.
100.000 intervenciones quirúrgicas aplazadas
También la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de la situación en Cuba, donde la escasez de energía está afectando a la salud.
Las autoridades cubanas han señalado en repetidas ocasiones graves perjuicios en el sector sanitario, entre ellos el aplazamiento, hasta mayo de este año, de más de 100 000 intervenciones quirúrgicas, retrasos en los programas de vacunación y la falta de acceso a un suministro estable de medicamentos para las personas con enfermedades crónicas.
Además, este año el presidente de Estados Unidos ha hecho declaraciones sobre una posible intervención militar en Cuba.
El bloqueo económico financiero a la isla y las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos han sido también rechazadas por distintos Altos Comisionados de los Derechos Humanos de la ONU y relatores y expertos independientes, que lo consideran “una amenaza para los derechos a la salud, la vida, la alimentación y el desarrollo” del pueblo cubano.
Alta tensión diplomática
En ese contexto, el debate que comenzó este martes mostró la electricidad con que viene cargado el tema 37 este año cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, interrumpió la intervención del representante de Estados Unidos, Mike Waltz, cuando defendía la posición de su país.
La interrupción, basada en una cuestión de procedimiento, promovió un forcejeo verbal entre ambos diplomáticos que resolvió el presidente de la Asamblea General con una breve suspensión del debate, que más tarde se reanudó sin mayores incidentes.
En su intervención, Waltz rechazó la premisa misma del debate y sostuvo que la crisis cubana no deriva del embargosino del propio gobierno de la isla. “No hay bloqueo”, afirmó, argumentando que si existiera tal cierre no se explicarían las exportaciones estadounidenses a Cuba —que cifró en más de 876 millones de dólares en ocho meses de 2026— ni los envíos de Canadá, España, México, China, Rusia, la Unión Europea y agencias de la ONU.
Según Waltz, la riqueza del país no ha desaparecido sino que “simplemente cambió de manos”, de la población a las élites dirigentes.
El ministro cubano hará mañana su intervención.
La resolución apoya la no intervención e injerencia
Tradicionalmente la resolución, presentada por Cuba, reafirma, entre otros principios, la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en sus asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales, consagrados en numerosos instrumentos jurídicos internacionales.
Asimismo, expresa preocupación por disposiciones reglamentarias, como la promulgada por Estados Unidos el 12 de marzo de 1996, conocida como “Ley Helms-Burton”, “cuyos efectos extraterritoriales afectan a la soberanía de otros Estados, a los intereses legítimos de entidades o personas bajo su jurisdicción y a la libertad de comercio y navegación”.
Así, exhorta a todos los Estados a que se abstengan de promulgar y aplicar leyes y medidas que los contravengan, instando a la derogación de ese tipo de medidas a quienes aún las impongan.
Con esta son 34 ocasiones desde 1992 que la Asamblea General, el órgano más representativo de la diplomacia internacional, rechaza la medida unilateral. La resolución reitera la exigencia internacional de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla. La Asamblea expresa su inquietud porque, tras décadas de votaciones y llamamientos, la medida sigue vigente.
UN WebTVLa votación de la Asamblea General de la ONU para poner fin al embargo estadounidense contra Cuba se aprobó con 130 votos a favor el 28 de octubre de 2026.UN WebTV La votación de la Asamblea General de la ONU para poner fin al embargo estadounidense contra Cuba se aprobó con 130 votos a favor el 28 de octubre de 2026.
UN WebTVLa votación de la Asamblea General de la ONU para poner fin al embargo estadounidense contra Cuba se aprobó con 130 votos a favor el 28 de octubre de 2026.
Cuba: expertos alertan de que las nuevas sanciones de EE.UU. pueden convertir la isla en una “Gaza silenciosa”
“Las consecuencias humanitarias ya se están convirtiendo en una crisis en toda regla que amenaza los derechos a la salud, la vida, la alimentación y el desarrollo”, denuncian varios relatores de derechos humanos.
Expertos en derechos humanos* de la ONU condenaron este jueves las recientes medidas de Estados Unidos contra Cuba, calificándolas de intento de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante amenazas y coacción, e instaron a la comunidad internacional y a la sociedad civil a actuar con rapidez para evitar que se desate una “Gaza silenciosa” en la isla, como advirtieron cuatro miembros del Congreso estadounidense tras visitar CubLas sanciones unilaterales de EE.UU., que se han ampliado desde junio de 2026 para afectar a sectores clave de la economía cubana, incluyen desde el 23 de julio a empresas energéticas, lo que ha bloqueado aún más la adquisición de combustible, incluso por motivos humanitarios, en un momento en que la isla sufre una aguda escasez de combustible y ha vivido recientemente su tercer apagón nacional de grandes proporciones.
“Las consecuencias humanitarias ya se están convirtiendo en una crisis en toda regla que amenaza los derechos a la salud, la vida, la alimentación y el desarrollo”, denunciaron varios relatores** de derechos humanos, tras conocerse que la basura sin recoger se acumula en partes de La Habana, lo que agrava el riesgo de propagación de enfermedades.
Sanción energética agrava el colapso de servicios básicos
Los expertos señalaron que el sector energético, el transporte, el riego y los servicios básicos están fallando de manera simultánea, afectando de forma desproporcionada a mujeres, niños, ancianos y otros grupos vulnerables, incluidos los campesinos de la economía rural.
Las agencias de la ONU en Cuba han advertido de los crecientes riesgos de inseguridad alimentaria y de escasez de medicamentos y artículos de primera necesidad, con repetidos colapsos de la red eléctrica nacional y apagones prolongados que interrumpen los servicios de salud y causan una escasez crítica de medicamentos y de capacidad para el tratamiento del cáncer.
“La alimentación nunca debe utilizarse como instrumento de presión política. Las medidas que privan deliberadamente a una población de los medios para sobrevivir atentan contra las garantías más básicas del derecho a la vida y menoscaban el núcleo de la dignidad humana”, afirmaron los expertos.
EE.UU. describe a Cuba como una “amenaza” sin pruebas
El 20 de julio, el Departamento de Estado de EE.UU. publicó un informe titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”, en el que describe a Cuba como una amenaza multifacética para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad hemisférica, aunque los expertos deploran que carezca de pruebas concretas de que Cuba apoye el terrorismo o actividades subversivas.
Los expertos subrayaron que las medidas coercitivas unilaterales ilegales de EE.UU. contra Cuba contravienen el Artículo 2 de la Carta de la ONU y forman parte de una estrategia más amplia de cambio de régimen que abarca el embargo de décadas contra la isla.
“El Gobierno de Estados Unidos debe cesar todas las amenazas y actos hostiles contra la soberanía de Cuba y revocar todas las medidas que ha impuesto al país y que son contrarias al derecho internacional”, afirmaron los expertos.
“El Consejo de Seguridad y la Asamblea General deberían abordar urgentemente estas amenazas como una cuestión de paz y seguridad internacionales“, añadieron.
*Los relatores especiales, los expertos independientes y los grupos de trabajo son expertos independientes en derechos humanos nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En conjunto, estos expertos se denominan «Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos». Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no forman parte del personal de la ONU y no perciben ningún salario por su labor. Si bien la Oficina de Derechos Humanos de la ONU actúa como secretaría de los Procedimientos Especiales, los expertos desempeñan sus funciones a título individual y son independientes de cualquier gobierno u organización, incluidas la OACDH y la ONU. Las opiniones o puntos de vista expresados son exclusivamente los del autor y no representan necesariamente los de la ONU o la OACDH.