«Es imposible atender con dignidad»: sanitarios de La Paz dicen basta ante la falta de camas y de personal
- Los profesionales han secundado una huelga de 24 horas tras reiteradas denuncias por el colapso del servicio de Urgencia General.
- Fuentes de la Consejería de Sanidad aseguran a ‘Público’ que la saturación responde a la «habitual presión asistencial del mes de enero», marcada por el repunte de los virus respiratorios.
NUVE: el pasado 6 de enero ( día de reyes) , ingrese por urgencias al hospital la paz para una artroplastia total de rodilla el día 7 , he sido testigo en directo de todas las denuncias que acompañan este articulo , unas denuncia absolutamente justificadas de LOS PROFESIONALES DE BLANCO, que son los que mantienen vivos los hospitales
Una vez operado ,me preguntaba «¿Qué tipo de atención sanitaria y humana están ofreciendo en estas condiciones?
» PROFESIONALES con MAYUSCULAS, los Cirujanos, y médicos, junto a todo su equipo, enfermeras, auxiliares de enfermería , celadores y demás funcionarios asociados, hasta el último ayudante , TODOS SIN EXCEPCION , se mueven como un afinado reloj , sin el más mínimo minuto de desmayo
Sorprendentemente , no note en ningún momento los duros momentos que atraviesan, trabajan a doble velocidad, con un trato a los pacientes impecable de cariño y amabilidad, ni una sola mala cara , a esto se le llama Profesionalidad,
Mi máximo respeto a todos ellos.
Sobre todo conociendo la otra parte que maneja este colectivo, LOS POLITICOS
Que incomprensiblemente , no son profesionales de nada , los que tan solo se ocupan de destruir nuestra sanidad publica, su misión es destruir y privatizar todo lo existente, o lo que es lo mismo en lenguaje menos discreto , robar a los ciudadanos de la forma mas descarada que podamos imaginar.
La privatización significa comisiones ocultas a gran escala , a costa de destruir una sanidad publica que estaba entre las tres primeras del mundo.
Codicia sin limites, manejo de los ciudadanos como si fuéramos de su propiedad , hablamos de miles de millones de euros anuales que requieren una auditoria global y que respondan a las consecuencias , pero no con ranas o testaferros que tan solo son piezas intermedias , sino personalmente
Cambiar servicios públicos por negocios públicos

• De izq. a dcha. Aguirre, Lamela, Güemes, Burgueño, Lasquetty y Ayuso.
Durante la década de los 80, los hospitales públicos de Madrid eran de gestión directa y todo su personal era también público. Pero, al poco, empezaron a externalizar parte de los servicios no sanitarios como la cocina, limpieza, mantenimiento y vigilancia , ambulancias, -refleja UGT en su informe-, abriéndose así la veda a lo que vino después en una carrera por la privatización que fue despejada por el Gobierno de Aznar.
Aznar, Beccaría y Feijoó sientan las bases
En 1996, pocos meses después de llegar a La Moncloa, el Gobierno de Aznar, con José María Romay Beccaría como ministro de Sanidad y Alberto Núñez Feijoó a cargo del INSALUD, aprobó el Decreto 10/1996, de 17 de octubre, que sentó las bases del modelo de gestión sanitaria en España (privada, claro). Dicho decreto fue reforzado por la ley 15/97, de 25 de abril, sobre habilitación de nuevas formas de gestión del SNS, cuyo reglamento, Real Decreto 29/2000, se aprobó 3 años después.
La desprotección de los datos sanitarios de la población , un hecho gravísimo los datos clínicos se 22 millones de españoles se han entregado sin autorización , para comercializar con ellos
SALVAR LA SANIDAD PÚBLICA MADRILEÑA
La estrategia que se impuso con carácter general es desmontar el sistema poco a poco, precarizarlo y fragmentarlo para privatizar todo lo rentable e imponer en todos los servicios sanitarios públicos la gestión empresarial; es decir, objetivos de ahorro y rentabilidad económica.
De forma sistemática se ralentizó la inversión en los servicios sanitarios públicos al tiempo que se incrementaba a la práctica totalidad de la población el derecho a la asistencia sanitaria, con la correspondiente masificación y deterioro de la calidad. Poco a poco, se fue desmontando el sistema sanitario desde dentro:
– Se privatizaron servicios de limpieza, cocinas, mantenimiento, lavandería, seguridad, archivo de historias, laboratorio, radiología, etc.
– Se introdujo masivamente la precariedad entre los trabajadores de la sanidad.
– De forma lenta, pero sistemática se fueron reduciendo plantillas y camas públicas, al tiempo que se extendía la concertación de las intervenciones quirúrgicas con la sanidad privada.
Madrid––Actualizado a
«Sanidad pública«, «no vamos a parar» y «Ayuso dimisión«. Tres consignas resonaron este miércoles en la plaza central del Hospital Universitario La Paz. La lluvia no logró frenar a la marea de batas blancas. Tampoco contuvo sus rostros marcados por el cansancio. Desde las 12.00 horas, la fachada del hospital se erigió en altavoz del hartazgo de unos profesionales que dicen haber tocado fondo. Convocados por el sindicato Trabajadores en Red (TERE) y respaldados por movimientos vecinales, los sanitarios se concentraron en la antesala de una huelga de 24 horas en el servicio de Urgencia General. El parón se inició a las 8.00 de la mañana del miércoles y se ha extendido hasta la misma hora de este jueves.

un familiar arropa a una paciente con una manta traída de su casa. A la derecha, otro paciente espera en el pasillo de Urgencias de La Paz.
Los motivos de su protesta se resumen en dos grandes ejes: el hacinamiento de pacientes y lafalta crónica de personal. Los profesionales describen por enésima vez un deterioro progresivo de la sanidad pública madrileña, con «urgencias de proximidad sin médicos, centros de salud con plazas vacantes y listas de espera cada vez más largas para consultas, pruebas y cirugías». Una situación que, advierten, empuja a los pacientes hacia los hospitales. «En La Paz, esa presión se traduce en un incremento sostenido de las urgencias del 10% anual durante los últimos tres años», recalcan.

Los sanitarios del hospital de La Paz notifican en el juzgado de guardia el colapso de las urgencias
Desde el comité de huelga han presentado el plan Ningún Paciente en el Pasillo. La batería de medidas pasa por fijar límites seguros de aforo en las salas de Urgencias, habilitar espacios adicionales cuando se superen, establecer ratios claros de profesionales por paciente y activar de forma automática protocolos para abrir nuevas áreas y contratar personal.

Sanitarios se concentran en el hospital La Paz ante el colapso del servicio de Urgencias, a 21 de enero de 2026.Alicia García / Público.
propuesta incluye también reforzar las urgencias extrahospitalarias —PAC, SAR y SUAP— y aumentar la capacidad del propio hospital para aliviar las listas de espera. Los convocantes han denunciado, además, un deterioro de las condiciones de seguridad tanto para los profesionales como para los usuarios.
Silvia Aroca, trabajadora de La Paz: «Es imposible atender con dignidad cuando hay más pacientes de los que caben en las salas»
«Vivimos con estrés porque sabemos que no llegamos, que no somos capaces de dar el cuidado que los pacientes merecen. Estamos exhaustos. No podemos atender a cada persona como deberíamos, y nadie debería encontrarse en estas condiciones», explica a Público Lucía (nombre ficticio para preservar su anonimato), trabajadora del hospital.
¿Por qué han hecho una huelga?
Silvia Aroca, profesional del Servicio de Urgencias de La Paz, ha hecho la huelga convencida de que la situación es ya insostenible. «Las condiciones de trabajo empeoran día tras día«, condensa. En conversación con Público, describe un escenario de colapso permanente: «Es imposible atender con dignidad cuando hay más pacientes de los que caben en las salas. Ayer por la tarde llegamos a tener 47 personas en un espacio pensado para 32 camas». La saturación, explica, desborda cualquier intento de organización. «No damos abasto. Hay pacientes en los pasillos y resulta muy complicado trabajar cuando personas con patología psiquiátrica comparten espacio con otros pacientes en salas abarrotadas», reprocha. «Tengo ocho o diez pacientes asignados en sala y, además, tengo que hacerme cargo de los que están en los pasillos. Es inasumible».

EL PAÍS pasa una tarde en las salas desbordadas del hospital madrileño, donde los enfermos son aparcados en los pasillos y los familiares pierden los nervios
A la sobrecarga se suman condiciones materiales que tacha de indignas. «Hemos pasado días con temperaturas exteriores de hasta –4 grados y el hospital se quedó sin mantas», denuncia. Para Aroca, la protesta es también una forma de visibilizar una realidad que rara vez trasciende. «Tenemos derecho a contar en qué condiciones trabajamos y en qué situación se encuentra la gente cuando llega a Urgencias». «Es muy triste que la ciudadanía solo descubra cómo funciona un hospital cuando le toca estar dentro. Es entonces cuando se ve la precariedad real«, lamenta.
«He secundado esta huelga porque quiero volver a sentir orgullo por mi trabajo y no salir cada día con ansiedad y frustración», dice también a este medio Guillén del Barrio, enfermero de Urgencias y portavoz del sindicato Trabajadores en Red (TERE). «Trabajamos sin parar, pero no damos abasto y los pacientes no reciben la atención que merecen», denuncia. ¿La solución? «Bastaría con dotar a la sanidad pública de los recursos que necesita».
Gloria Hernanz, trabajadora de La Paz: «Atendemos a pacientes sentados en sillones, con botellas de oxígeno en el suelo»
«Apenas 12 horas antes del inicio de la huelga, el escenario volvió a ser el mismo: la sala número 3 con 47 pacientes para 32 camas y la sala número 1 con 24 personas cuando solo dispone de 12», corrobora Gloria Hernanz, otra trabajadora del servicio de Urgencias de La Paz. «¿Qué tipo de atención sanitaria y humana estamos ofreciendo en estas condiciones?», se pregunta. «Atendemos a pacientes sentados en sillones, con botellas de oxígeno en el suelo, compañeras asistiendo de rodillas y personas con problemas de salud mental sujetas en los pasillos de la sala número 1 porque no hay espacio en ningún otro sitio», afirma.
Hernanz explica a este medio que su adhesión a la huelga responde a una convicción clara: «No todos los días se puede, ni se debe, cuidar o ser cuidado en estas condiciones, que se repiten una y otra vez». «En la Comunidad de Madrid, los pacientes se han convertido en signos de dólar: rentables para la sanidad privada. La solución pasa por invertir en personal y en infraestructuras. Y, ¿quién ha llevado a esta situación? La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso«, sentencia tajante.

Las Urgencias de La Paz saturadas de nuevo- los sindicatos denuncian que hay 60 pacientes en los pasillos mientras se mantienen 400 camas cerradas – SER
Desde la Consejería de Sanidad trasladan a Público que la situación en el servicio de Urgencias responde a la habitual presión asistencial del mes de enero, marcada por el repunte de los virus respiratorios, cuya evolución —aseguran— apunta ya a una tendencia descendente en la región. Según el departamento, el hospital trabaja para garantizar la mejor atención posible en función del proceso y la prioridad clínica de cada paciente, ajustando los recursos disponibles a la demanda existente. Entre las medidas adoptadas citan el refuerzo de plantillas, la apertura de camas adicionales en planta, la priorización de traslados a los hospitales Carlos III y Cantoblanco y la oferta, siempre de manera voluntaria y cuando la patología lo permite, de la Unidad de Hospitalización a Domicilio, con el objetivo de preservar el bienestar del paciente. Este diario también ha tratado de conocer la valoración de la dirección del hospital sobre la huelga convocada, pero hasta la fecha de publicación de este artículo no ha recibido respuesta.
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La Paz arrastra un largo historial de denuncias. En diciembre, en plena ola de gripe, los sanitarios tuvieron que sacar camillas a los pasillos y sentar a pacientes en butacas o taburetes ante la falta de camas, una situación que llegó a los juzgados de guardia en dos ocasiones. En agosto, se difundió un vídeo que mostraba pasillos colapsados y una sala diseñada para 12 camas ocupada por 20 pacientes, junto a un nuevo escrito judicial. «La Paz es el hospital que más camas cierra en verano en toda la Comunidad de Madrid: 397 fuera de servicio», recordaba entonces el enfermero Guillén del Barrio.
En enero de 2025, las matronas alertaron ante el juez de partos atendidos en habitaciones y sin posibilidad de ofrecer epidural; ese mismo mes, las enfermeras avisaron del «alto riesgo» en Neonatos por falta de personal. En enero de 2024, el colapso volvió a las urgencias, con cirugías suspendidas por ausencia de camas, según el sindicato TERE. Y en agosto de 2023, el servicio amaneció con 70 pacientes pendientes de ingreso mientras permanecían cerradas 435 camas.





