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Hoy justo se cumplen 45 años del intento de golpe de estado que el 23F de 1981 hizo temer lo peor a todos los españoles. Cuando el periodismo esta en peligro, la democracia lo está. Quizá pueda parecer exagerado, pero los bulos, la desinformación y los discursos de odio que invaden cada día los medios de comunicación y se adueñan de la conversación pública también son una forma de golpear la democracia. La crispación y los ataques predominan en cada intervención mediática. Más allá de las palabras y los gestos están las amenazas. Amenazas e intimidaciones que sufren cada día los profesionales del periodismo que intentan realizar su trabajo con el respeto y la ética que exige esta profesión. Muchos de nuestros periodistas han sido ya increpados por hacer cada día lo que consideran su obligación: hacer un periodismo comprometido, valiente, de denuncia, que intenta combatir las injusticias y está del lado de los más débiles. Estos ataques proliferan cada día en sus redes sociales y saltan a la calle cada vez que los voceros de la ultraderecha les acosan con sus micros o lanzan consignas para que sus seguidores se movilicen en su contra. Por eso en Público creemos que el periodismo está en peligro. Y con él, la democracia como la hemos conocido hasta ahora. Puede que muchos lo nieguen, pero las evidencias están ya sobre la mesa. Nosotros queremos seguir defendiendo el estado de derecho, los principios democráticos y el derecho a estar informados con rigor y honestidad. Para continuar haciéndolo necesitamos una comunidad fuerte a nuestro lado. No van a amedrentarnos con sus consignas reaccionarias y su odio, porque los que estamos del lado de la verdad y la justicia somos mayoría. –Actualizado a El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Consejo de Ministros desclasificará este martes los documentos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23-F. Sánchez ha hecho este anuncio este lunes en las redes sociales, coincidiendo con el 45 aniversario de ese intento de golpe de Estado comandado por el teniente coronel Antonio Tejero, y ha subrayado que con esta desclasificación «se salda una deuda histórica con la ciudadanía«. «Las democracias deben conocer su pasado para construir un futuro más libre», ha añadido el jefe de Ejecutivo, quien da las gracias a quienes, dice, «abristeis camino». ![]() Los tanques en las calles de Valencia la noche del 23 de febrero de 1981. La desclasificación se hará efectiva el próximo miércoles 25, con su publicación en el Boletín Oficial del Estado, detallan fuentes del Ejecutivo. Desde ese día, los documentos estarán disponibles en la página web oficial de Moncloa. Las mismas fuentes añaden que la ministra portavoz, Elma Saiz, será la encargada de ofrecer este martes toda la información al respecto en la rueda de prensa habitual posterior a la reunión del Consejo de Ministros. Ente los documentos pendientes de desclasificar se encuentra el sumario completo del juicio que está custodiado en el Tribunal Supremo, que consta de 89 legajos y en el que se incluyen grabaciones originales y declaraciones de los implicados; los archivos de los Servicios de Inteligencia, el CNI de la época llamado CESID, con los documentos internos y las transcripciones de las grabaciones de escuchas de la noche del golpe de Estado y que se clasificaron como «alto secreto»; y también están las comunicaciones de Casa Real, Moncloa y los informes internos de movilización emitidos por las distintas regiones militares. El Gobierno aprobó en 2025 un proyecto de Ley de Información Clasificada, que pretende sustituir a la Legislación franquista de secretos oficiales. El proyecto fue remitido al Congreso de los Diputados y se encuentra en tramitación. LA ULTRADERECHA ESTA CREANDO UN EJERCITO URBANO, PARA AMEDRENTAR AL CIUDADANO , LA GESTAPO ESPAÑOLA, MATONES DESOCUPADOS QUE RECIBEN UN SUELDO POR PASAR EL DIA EN EL GIMNASIO, PONERSE FUERTES PARA GOLPEAR A LOS CIUDADANOS, QUE VIVEN PREPARADOS EXCLUSIVAMENTE PARA TRABAJAR Y TENER UNA VIDA DIGNA. FINANCIACION DE LA ULTRADERECHA ESTA EN MANOS DE LA IGLESIA La relación financiera entre la Iglesia Católica y la ultraderecha no es una conexión institucional directa o única, sino que se articula a través de entidades y asociaciones satélites de corte conservador que actúan como puentes de recursos e influencia política. NADA NUEVO EN EL ESTILO ULTRA.
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