Clare Grey y la revolución «oculta» de la ciencia de las baterías
El almacenamiento electroquímico de energía es hoy uno de los pilares tecnológicos más determinantes del siglo XXI. La electrificación del transporte, la integración de energías renovables y la digitalización de la sociedad dependen de baterías cada vez más eficientes, seguras, duraderas y sostenibles. Sin embargo, durante décadas, el desarrollo de estas tecnologías avanzó en gran medida por ensayo y error, con una comprensión incompleta de los procesos internos que gobiernan su funcionamiento. En este contexto, la figura de Clare Grey ha sido decisiva para transformar la ciencia de las baterías desde sus fundamentos y para demostrar cómo el talento femenino puede liderar un ámbito históricamente dominado por hombres.

Clare Grey
(2021). Wikimedia Commons.
Dame Clare Philomena Grey es profesora Geoffrey Moorhouse Gibson en el Departamento de Química de la Universidad de Cambridge y fellow del Pembroke College. El título de “Dame”, equivalente femenino de “Sir”, es uno de los mayores honores civiles del Reino Unido y se concede a personas con contribuciones excepcionales a la sociedad. En su caso, reconoce no solo la excelencia científica, sino también un impacto profundo y duradero en el sector de las baterías, clave para la transición energética global. Su trabajo ha permitido hacer visibles procesos que durante décadas permanecieron ocultos, cambiando tanto el conocimiento técnico como los referentes de liderazgo en la ciencia de materiales.
Formación, vocación científica y liderazgo femenino en un entorno masculino
La carrera de Clare Grey se desarrolló en una época en la que la química de materiales, la física del estado sólido y la investigación en energía estaban mayoritariamente lideradas por hombres, especialmente en los niveles más altos de reconocimiento académico. Destacar en ese contexto exigía no solo rigor científico, sino también una determinación excepcional.

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Grey se formó en la Universidad de Oxford, donde obtuvo su licenciatura en 1987 y su doctorado en 1991. Su tesis doctoral, dirigida por Sir Anthony Cheetham, se centró en el uso de resonancia magnética nuclear (NMR) y rotación al ángulo mágico (MAS) para estudiar pirocloros de tierras raras, un trabajo de alta complejidad técnica que ya anticipaba su capacidad para abrir nuevas vías metodológicas.
Tras el doctorado, realizó una estancia postdoctoral en la Universidad de Nimega y posteriormente trabajó como investigadora visitante en DuPont. Estas experiencias consolidaron una visión de la ciencia que combinaba conocimiento fundamental y aplicación industrial, pero también reflejaron una realidad habitual de la época: la escasa presencia de mujeres en los grandes laboratorios y en los espacios de decisión científica. A pesar de ello, Clare Grey construyó una trayectoria basada en la excelencia y la profundidad intelectual, demostrando que el talento femenino podía imponerse incluso en entornos poco diversos.
En 1994 fue nombrada profesora en la State University of New York en Stony Brook, un logro notable para una científica en ese momento histórico. En 2001 alcanzó la categoría de profesora titular, consolidando su autoridad científica internacional. Su nombramiento en 2009 como Geoffrey Moorhouse Gibson Professor in Materials Chemistry en Cambridge supuso no solo un reconocimiento personal, sino también un símbolo de cambio en una disciplina tradicionalmente masculina, mostrando que el liderazgo femenino podía marcar la agenda científica del campo.
Hacer visible lo invisible: comprender las baterías desde dentro
El núcleo del impacto científico de Clare Grey reside en haber cambiado radicalmente la forma de estudiar las baterías. Durante muchos años, estos dispositivos fueron tratados como sistemas opacos, en los que el comportamiento interno se infería únicamente a partir de parámetros globales como la capacidad o el voltaje. Grey fue pionera en aplicar la resonancia magnética nuclear en estado sólido al estudio de materiales de baterías, demostrando que era posible observar directamente los procesos internos mientras la batería funciona.
Este avance permitió seguir la redistribución de iones, los cambios estructurales y la evolución química de los materiales activos durante los ciclos de carga y descarga. Gracias a ello, fue posible identificar con precisión los mecanismos responsables de la degradación, la pérdida de capacidad y la formación de fases inactivas. Las baterías dejaron de ser una “caja negra” y comenzaron a entenderse como sistemas dinámicos gobernados por procesos microscópicos bien definidos. Este cambio conceptual supuso una auténtica revolución silenciosa en la ciencia del almacenamiento de energía.
El impacto fue especialmente significativo en las baterías de ion litio, donde sus investigaciones permitieron comprender la generación de tensiones internas, las reacciones parasitarias y los límites reales de estabilidad de los electrodos. Este conocimiento ha sido clave para mejorar la seguridad, la vida útil y la fiabilidad de las baterías comerciales. Además, ha permitido distinguir entre avances tecnológicos reales y promesas inviables, aportando rigor a un sector a menudo impulsado por expectativas desmedidas.
Grey ha realizado también contribuciones fundamentales en baterías de litio-aire, una de las tecnologías con mayor potencial en densidad energética, pero también con mayor complejidad química. Sus estudios ayudaron a clarificar procesos internos que durante años generaron resultados contradictorios. De forma similar, su trabajo en baterías de ion sodio ha sido clave para entender las limitaciones estructurales y químicas de esta tecnología estratégica para reducir la dependencia de materias primas críticas.
En este recorrido, Clare Grey se consolidó como una figura de referencia internacional en un ámbito donde los nombres más visibles habían sido tradicionalmente masculinos. Su liderazgo científico, basado en rigor experimental, pensamiento crítico y visión a largo plazo, contribuyó también a normalizar la presencia de mujeres en posiciones de autoridad intelectual dentro de la ciencia de materiales.
Legado científico, sostenibilidad y ejemplo para futuras generaciones

La profesora Dame Clare Grey FRS
El legado de Clare Grey va mucho más allá de sus descubrimientos concretos. Su contribución más profunda ha sido consolidar un cambio de paradigma en la ciencia de las baterías, basado en la idea de que no es posible innovar de forma sostenible sin comprender los mecanismos fundamentales. Este enfoque ha influido decisivamente en la integración de la caracterización avanzada con la modelización computacional y la inteligencia artificial, acelerando el diseño racional de nuevos materiales.
Desde el punto de vista institucional, su liderazgo ha sido igualmente relevante. Ha dirigido el Northeastern Chemical Energy Storage Center y es actualmente directora del EPSRC Centre for Advanced Materials for Integrated Systems, impulsando una investigación interdisciplinar que conecta química, física, ingeniería y ciencia de materiales. En estos espacios, su papel como mujer líder ha tenido un impacto añadido, proporcionando referentes visibles para nuevas generaciones de científicas en campos altamente técnicos.
La sostenibilidad es otro eje central de su legado. Comprender los mecanismos de degradación permite alargar la vida útil de las baterías, facilitar su reutilización y optimizar los procesos de reciclaje. En un mundo donde el número de baterías crecerá de forma exponencial, este conocimiento será esencial para minimizar impactos ambientales y sociales.
Su actividad emprendedora como cofundadora de Nyobolt demuestra además cómo el conocimiento profundo puede traducirse en innovación industrial real, en este caso en baterías de carga ultrarrápida. Este paso refuerza la idea de que la excelencia científica y la transferencia tecnológica pueden avanzar de la mano, y que el liderazgo femenino también puede ser motor de creación empresarial.
El reconocimiento internacional a su trayectoria es amplio y significativo. Ha sido elegida Fellow de la Royal Society, ha recibido algunos de los premios más prestigiosos en química y ciencia de materiales y fue nombrada Dame Commander of the Order of the British Empire por sus servicios a la ciencia. Este título simboliza no solo un logro individual, sino el reconocimiento de una carrera que ha abierto caminos en un entorno históricamente desigual.
En definitiva, Clare Grey representa mucho más que una científica brillante. Su trayectoria demuestra cómo el talento femenino ha sido capaz de liderar, transformar y redefinir un campo estratégico en una época en la que ese liderazgo no era habitual. En un mundo que necesita soluciones energéticas urgentes y sostenibles, su trabajo es una prueba de que el progreso científico avanza con mayor fuerza cuando se apoya en la diversidad, el rigor y la excelencia sin barreras.
Sobre la autora
Montse Casas-Cabanas, Doctora en Ciencias de Materiales. Actualmente es Directora Científica del área de Electroquímica de CIC energiGUNE.
Sobre el BRTA
Basque Research & Technology Alliance (BRTA) es una alianza que se anticipa a los retos socioeconómicos futuros globales y de Euskadi y que responde a los mismos mediante la investigación y el desarrollo tecnológico, proyectándose internacionalmente. Los centros de BRTA colaboran en la generación de conocimiento y su transferencia a la sociedad e industria vascas para que sean más innovadoras y competitivas. BRTA es una alianza de 17 centros tecnológicos y centros de investigación cooperativa y cuenta con el apoyo del Gobierno Vasco, SPRI y las Diputaciones Forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.
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