La guerra oculta del algoritmo y las grietas de la seguridad del Estado

Eleanor Moggio.-
En la era de la confrontación sin tanques ni trincheras, las amenazas más destructivas no buscan derribar muros, sino manipular voluntades. La guerra híbrida ha encontrado en los algoritmos de las redes sociales su arma más letal: una ofensiva masiva que amplifica el enfrentamiento, extiende el odio y altera el clima democrático. Sin embargo, la mayor vulnerabilidad no viene solo del exterior, sino de las contradicciones y bloqueos en el seno de nuestras propias instituciones.
LA EVIDENCIA DE LOS ATAQUES: DATOS Y SOSPECHAS PÚBLICAS
Existen datos e informes públicos que confirman cómo se manejan las redes y el algoritmo para llevar un control absoluto de la opinión pública. Desde Rusia se han activado alertas estratégicas en toda Europa por el despliegue masivo de granjas de bots y ciberataques coordinados cada vez que se convocan elecciones en países europeos, buscando desestabilizar las democracias desde dentro.
Paralelamente, investigaciones internacionales desvelan cómo desde Estados Unidos e Israel se ha operado con herramientas tecnológicas avanzadas y empresas especializadas para manipular el debate político mundial. No estamos ante una simple conjetura; la evidencia se constata en casos documentados:
- Las redes de clonación y desinformación rusa: La operación internacional Doppelgänger, detectada por los servicios de inteligencia europeos, ha utilizado miles de cuentas automatizadas para suplantar a grandes medios de comunicación legítimos e inyectar narrativa de caos justo antes de procesos electorales decisivos.
- La industria del bulo y el software israelí: La investigación periodística sobre el llamado Team Jorge sacó a la luz una estructura privada dirigida por exoperativos de inteligencia que presumía de haber intervenido en más de 30 elecciones en todo el mundo. Utilizaban la plataforma AIMS para desplegar y coordinar en tiempo real decenas de miles de perfiles falsos en redes sociales dedicados a sembrar falsedades y erosionar a candidatos políticos.
- Explotación algorítmica y microsegmentación en EE. UU.: Informes del Senado estadounidense y análisis sobre la seguridad digital de grandes tecnológicas demuestran cómo los algoritmos de recomendación premian la polarización y la transmisión masiva de bulos para incrementar la permanencia del usuario, permitiendo que consultoras y laboratorios de opinión manipulen la intención de voto de sectores específicos. HAY MILES DE AMENAZAS HÍBRIDAS DEL ALGORITMO.
Resulta evidente la existencia de una doble vara de medir en la actuación política. Mientras en el ámbito privado El presidente Vivas tiene una actitud en publica de escaparate mediático, Genova impone una estrategia de bloqueo calculada para señalar de forma sistemática la inacción del Ejecutivo. No se trata de hechos aislados, sino de un goteo constante de alianzas e intercambios que no han dejado de sucederse: desde los encuentros de Santiago Abascal con el gobierno de Netanyahu en Israel, hasta los reiterados viajes diplomáticos y reuniones a puerta cerrada de Isabel Díaz Ayuso y otros dirigentes populares con poderes económicos e influencias políticas en Estados Unidos. Toda una conjunción de movimientos tejiendo alianzas con actores internacionales hostiles a la política de nuestro país.
Ante este escenario, la pregunta que sobrevuela el debate es directa: ¿estamos ante un golpe de Estado blando programado desde dentro de las propias instituciones, impulsado por una derecha y extrema derecha dispuestas a valerse de la vieja guardia fascista y de hilos internacionales para tumbar al Gobierno democrático?
El CNI tiene la obligación legal ineludible de informar al presidente del Gobierno de cualquier situación que ponga en riesgo la seguridad del país. Que la titular de Defensa sostenga que existían previsiones de Inteligencia y que Interior o la propia Presidencia no recibieran las alertas inminentes para actuar contra estos ataques algorítmicos deja interrogantes de extrema gravedad:
No se puede trasladar la responsabilidad política de este apagón al presidente de
- ¿Para quién trabaja realmente la cúpula de los servicios de información cuando las alertas no llegan a tiempo a la Presidencia del Gobierno?
- ¿Por qué la información estratégica defendida por Defensa no se trasladó de forma eficaz a Interior ni se convirtió en acción preventiva?
- ¿Estamos ante un fallo burocrático, ante una negligencia inadmisible o ante la pervivencia de inercias en la sombra dentro del propio aparato del Estado?
No se puede trasladar la responsabilidad política de este apagón al presidente del Gobierno, sino a quienes dirigen los organismos de Inteligencia y tienen la obligación de custodiar y transmitir la información vital. Si la cadena de mando falla y la soberanía digital queda expuesta, se imponen ceses fulminantes en la cúpula directiva. La democracia exige luz, lealtad institucional y la depuración inmediata de cualquier obstáculo que impida la protección del Estado.


