12 DE OCTUBRE, DÍA DE LA «FACHEIDAD
De OPINIÓN Y ARGUMENTO en 14 de octubre de 2026
Alberto Pérez Carbonell.-
Como es tradicional, después del desfile de la FFAA del 12 de octubre, el facherío de Madrid le dedica unos » cánticos» patrióticos al presidente del Gobierno, si es socialista, claro. En esta ocasión le ha tocado al presidente Sánchez, como actual inquilino de Moncloa. La letra de la murga carece de contenido satírico, ni político, ni nada que tenga que ver con nuestras costumbres regionales, sino que encierra las esencias de la alta cultura de la tropa facha de la capital de España. ¡ Sánchez, hijo de put☆! ¡ Sánchez, hijo de put☆! Y ahí termina el mensaje subliminal de los cachorros del fascismo nacional. Sublime. Si Pemán levantará la cabeza seguro que le explotación las meninges, a pesar de todo. Claro que, para unas mentes que tienen la inteligencia justa para no hacerse «caca» encima, casi me parece una frase demasiado elaborada, muy a la altura de la educación recibida en los colegios concertados de monjas y frailes que la muchachada de calle Serrano y aledaños frecuentó en su infancia y bien entrada adolescencia. Y es que, como dice el refrán, donde no hay mata, no hay patata.
Y nos viene a decier que dar clases de música a un asno no le convierte necesariamente en un concertista de fama mundial. O sea, ese dinero – que es de todis- empleado en la mala educación de las clases»altas», debería haber ido a parar a la cría de cerdos en las dehesas extremeñas; ovejas y corderos, en la Mancha o vacas lecheras en Asturias.
Después de mostrar sus dotes para el «bel canto», la piara fascista se dirigió a Sol, donde siguieron demostrando su exquisita formación democrática contra los acampados.
Estaban -los fachas- por lo que se ve, a «modo automático «, como algunas máquinas. Programados desde el mismo día de su nacimiento, obedecen fielmente las consignas de papá y mamá, y no pueden estar más sintonizados con la frecuencia de la Ayuso, Almeida. Por tanto, su comportamiento no puede ser más coherente: obedecen a todo su entorno y actúan como robots de una fábrica de preservativos.
Digo preservativos por aquello de que la intención de este rebaño es la de preservar el fascismo tradicional, que tanta » gloria» ha traído a este país, a Europa y al resto del mundo en los años cuarenta del pasado siglo. Muy de «agradecer».
Tratar de instalar – otra vez- el pensamiento único de Hitler, Franco o Mussolini es gloria bendita para esta gentuza sanguinolenta; un billete de primera clase que conduce directamente a Mauthasen, a Auschwitz o a la cantera del valle de Cuelgamuros.¿ Queda mucho para el 29 de noviembre? Se me va hacer eterno. ¿ Rendirá culto el «fachipobre» a las consignas de su jefe, siguiendo su destino aneural o, por el contrario, se hará adulto y dejará – otra vez- de darse tiros en los pies? No sé. Cuando el hueco entre neuronas lo llenan las banderas, el electroencefalograma del paciente suele ser plano.
Confiemos en lo contrario, sin embargo. Este país no puede tener tan mala suerte de caer – otra vez- en la » facheidad» . Digamos adiós- por una larga temporada- a Aznar, Montoro, Ayuso, Feijóo y compañía. Que este país, sin ellos, ha sabido ser un ejemplo para Europa, sin más banderas que las de la igualdad, la legalidad. y la fraternidad.
En las próximas elecciones no caben errores, ni pasar facturas. Después del comportamiento errático del llamado «frente amplio», el valor seguro es el presidente Sánchez. O eso o el fascismo se sale con la suya. O eso o nos podan nuestros derechos. O eso o retrocedemos veinte años. No hay otra, creo yo. Los cachorros del franquismo, ladran. Sus padres, aguardan. Podemos volver a la pesadilla, pero yo prefiero seguir de pié, de cara a un horizonte amplio, con la ley del más débil- que no hay que dejar atrás- con la esperanza de los fuertes que creen en un espacio mejor para la inmensa mayoría. Ánimo, compañeros y compañeras. Nos vemos en las urnas.



