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Con el fallo del Tribunal Supremo en el juicio contra el Fiscal General del Estado pierden tanto la justicia como la democracia, este fallo ha creado una profunda división en los ciudadanos. No parece, a la vista de la rapidez con que se ha comunicado el fallo, que se haya intentado, por parte del tribunal, llegar a que este fuera por unanimidad en un caso de esta relevancia, si se ha intentado está claro que ese acuerdo no se ha producido.
Este fallo, hablo de fallo, porque en estos momentos no existe una sentencia que yo conozca, digo que este fallo, está llevando a los ciudadanos a que creamos menos en las justicia, si ya había un porcentaje muy alto que no creía en ella, eso es tremendamente perjudicial para la misma justicia.
Si pierden la justicia y la democracia, nos preguntaremos, ¿quién gana?, quienes se dicen ganadores, que ya lo vociferan en los medios, no son tales ganadores, a no ser que esos mismos, entre los que incluyo a Miguel Ángel Rodríguez y Ayuso consideren que la mentira que produce el primero en su testimonio en el tribunal sea una victoria, si consideran que la mentira es una victoria, pienso que tipo de personajes son, el uno condenado por conducir bebido y la otra en entredicho por la muerte de 7.291 ancianos en las residencias durante la pandemia por un protocolo que aprobaron. Si la victoria, se apoya en la mentira de un tal Miguel Ángel Rodríguez, algunos pensamos que el Tribunal Supremo se lo debería mirar y juzgarle por mentir como testigo ante un tribunal si está obligado decir la verdad. Pobre justicia si se condena a un Fiscal General del Estado sabiendo que esa mentira ha llevado a esa situación. No es de extrañar que los ciudadanos dejemos de creer en una justicia, que a lo mejor no ha hecho justicia, si no simplemente que no ha sido justa. Algunos no entendemos, por mucho que nos lo expliquen, me encuentro entre ellos, porque comprendo que soy duro de mollera y siempre busco la lógica de las cosas, aunque en esto de la justicia la lógica parece que está fuera de lugar, digo que cuando se delibera en un juicio vemos que como en este caso que nos ocupa, de los siete magistrados dos magistradas ven con claridad que ante las declaraciones, que el Fiscal es inocente y cinco que es culpable, por mucho que me lo expliquen, si se basan en la ley, no se entiende esta disparidad de criterios o de interpretación de la ley. Con el tiempo se verá el daño que este fallo ha causado a la justicia, a la democracia y a la convivencia entre la ciudadanía, por mucho que quieran fundamentar la sentencia, el daño ya es irreparable. Un último apunte. El Plural 26/11/2025 en su sección de tribunales: “El Colegio de Abogados de Madrid contrató a tres magistrados del Supremo que acabaron votando días después a favor de la condena del fiscal general”. “La entidad fue la primera en presentar querella contra la Fiscalía por la posible revelación de secretos de la que acusaron al fiscal general”. “Los magistrados del Alto Tribunal Andrés Martínez Arrieta-presidente que lo juzgó-, Juan Ramón Berdugo y Antonio del Moral- director del curso-, dieron las sesiones los días 17,18 y 19 de noviembre, coincidiendo con las deliberaciones del fallo que dejó García Ortiz apartado de sus funciones…”. Aquí termino, esto da para mucho que iremos viendo a lo largo de los días. RELACIONADO REVISTA NUVE
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Un recordatorio para la Justicia , un caso olvidado