Experiencias únicas para vivir en Japón

En la ciudad ninja de Iga y el pueblo Ninjutsu de Kōka se pueden encontrar museos, casas de ninjas con numerosos rincones secretos y actividades al aire libre de saltos y lanzamiento de shuriken.
La historia, la cultura, el patrimonio natural y las costumbres de Japón hacen que sea un país con atractivos únicos. Pero además, algunos de estos atractivos se han convertido hoy en experiencias únicas que sólo se pueden vivir en el País del Sol Naciente. Estas son algunas propuestas:
- Aprender la ceremonia del té
La ceremonia del té es conocida también como el camino del té, un ritual que consiste en preparar y ofrecer té verde a los invitados además de ser toda una filosofía sobre la forma de agasajar y de compartir el momento con los presentes. Esta práctica, originalmente muy popular durante el periodo del gobierno samurái, hoy se puede aprender a través de clases y talleres en las escuelas más grandes de las artes tradicionales incluso en algunos hoteles y también se puede asistir como invitados en numerosos establecimientos. Esta ceremonia, caracterizada por los movimientos y el protocolo a seguir según el tipo de té, tiene su origen en el budismo zen y el ritual invita a que todos los asistentes se concentren en la ceremonia y practiquen la máxima de vivir el momento.
- Alojarse en un ryokan y disfrutar de un onsen


- Pasar la noche en un templo budista o alojamiento Shukubo
Alojarse una noche en un templo budista es una experiencia perfecta para culminar un viaje a Japón inolvidable. Se trata de una forma de experimentar en primera persona la vida y rituales de los monjes budistas. En algunos templos se autoriza la presencia de invitados durante la meditación Zazen (meditación sentada) y en las oraciones matinales, mientras que en otros sólo ofrecen habitaciones de pago para turistas. También se pueden realizar actividades como el shakyō o copiar manuscritos de sutras con tinta y pincel. Otro de los grandes atractivos es la degustación de la cocina japonesa vegetariana de los monjes, el Shojin-ryori. Entre las normas durante los días de convivencia se encuentra la de respetar los horarios del templo: cena a las 17:30 o 18:00 horas, dormir a las 21:00 horas y despertarse a las 05:00 horas, a la vez que los monjes.
Uno los lugares más destacados para disfrutar de esta experiencia es el Monte Koya, que además de contar con numerosos alojamientos de este tipo, es una zona de gran belleza natural.
- Divertirse en un matsuri


- Convertirse en ninja, samurai o maiko por un día
Vestirse como un samurái, ser un ninja y aprender algunas de sus habilidades, recorrer Kioto o Kanazawa vestida como una maiko (aprendiz de geisha) son algunas de las vivencias que permiten a los viajeros mimetizarse con alguna de las figuras más destacadas de la historia japonesa. Por todo el país hay establecimientos que ofrecen el alquiler del disfraz y habitualmente se incluye una divertida sesión de fotos. Además, en la ciudad ninja de Iga y el pueblo Ninjutsu de Kōka se pueden encontrar museos, casas de ninjas con numerosos rincones secretos y actividades al aire libre de saltos y lanzamiento de shuriken (cuchilla arrojadiza japonesa, normalmente con forma estrellada).

Más información: www.turismo-japon.es



