Desde que Rommy Arce, bibliotecaria de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y miembro de la junta del PTGAS (Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios), accedió a su puesto de trabajo hace 17 años “solo ha conocido la crisis”, cuenta. En el último curso, debido al recorte del 35% en los gastos su universidad, ahogada en un déficit de 140 millones de euros, no han podido renovar adecuadamente el fondo bibliográfico. No se han podido satisfacer las demandas de investigación, de estudio o de formación, explica. Y eso es un problema serio, tercia Ana Martínez Rus, profesora de Historia Contemporánea en el centro.