Las inteligencias múltiples en el aula permiten utilizar estrategias adaptadas a cada alumno

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La aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el ámbito escolar se basa en que, al existir diversas inteligencias, descritas por el psicólogo y experto en educación Howard Gardner, deben utilizarse también estrategias educativas diferentes y personalizadas para enseñar. Estas estrategias se adaptarán en función el tipo de inteligencia que predomine en el alumno o atendiendo a cuál se quiera trabajar: verbal, visual-espacial, cinética-corporal, lógico-matemática, musical, intrapersonal, interpersonal y naturalista. aulaPlaneta propone algunos consejos, ejemplos y recursos para trabajar las inteligencias múltiples en el aula.

Seis claves para trabajar las inteligencias múltiples

1. Valorar las inteligencias de los alumnos. Es importante conocer qué inteligencias predominan en los alumnos, cuáles trabajan habitualmente y cuáles tienen menos activas. Es una información que el docente debe investigar previamente para actuar al respecto en dos direcciones: llegar mejor a ellos incidiendo en la inteligencia que tienen más desarrollada y trabajar específicamente el resto para que también las desarrollen. La observación en el aula puede ayudar a detectar y valorar las inteligencias predominantes en cada alumno. Puedes reflexionar sobre ellas existen algunos tests a modo de cuestionario para los alumnos que pueden ayudar.
2. Diversificar los contenidos y las estrategias didácticas. Tradicionalmente, en las aulas los contenidos y estrategias se centran en la inteligencia verbal y la visual-espacial, porque se transmiten los conocimientos a través de la palabra y la vista. Sin embargo, es importante que el docente prepare la clase, establezca sus estrategias de enseñanza y diseñe los materiales o las actividades de modo que se trabajen todas las inteligencias. Para ello, aulaPlaneta propone optar por un tratamiento transversal de los contenidos, enfocándolos desde diversos ángulos y transmitiendo estos puntos de vista a los alumnos para que desarrollen competencias, destrezas y actitudes relacionadas con cada inteligencia. Existen multitud de ejemplos, propuestas, ideas y guías didácticas para desarrollar contenidos aplicando las inteligencias múltiples.
3. Innovar en las metodologías. Las nuevas metodologías son un instrumento muy interesante para trabajar las inteligencias múltiples de forma más completa y eficaz. El aprendizaje colaborativo, el trabajo por proyectos, la gamificación o la flipped classroom permiten desarrollar las inteligencias de forma integral. Por ejemplo, al trabajar de forma colaborativa, los alumnos desarrollarán la inteligencia interpersonal e intrapersonal y cada uno aportará sus fortalezas y aprenderá de las del resto; con la gamificación podrán desarrollar destrezas a través de propuestas lúdicas muy variadas que pueden incluir contenidos y estrategias transversales; y la flipped classroom permite al docente ofrecer a cada estudiante una atención personalizada y desarrollar las inteligencias que más le interesen. En cuanto al trabajo por proyectos, resulta perfecto para trabajar varias inteligencias múltiples porque da a los alumnos autonomía para aprovechar sus motivaciones e intereses y construir su propio aprendizaje.
4. Apostar por el aprendizaje activo y real. La mejor forma de ejercitar las inteligencias múltiples es hacerlo de forma práctica, es decir, aprender haciendo. Para ello, aulaPlaneta recomienda diseñar y buscar actividades que trabajen todas las inteligencias y, además, lo ideal es que el aprendizaje esté asociado a situaciones y problemas reales, para que el trabajo de los alumnos sea realmente significativo. Lo que aprendan los estudiantes debe surgir y situarse en un contexto real, para que después puedan aplicarlo a los problemas, situaciones y circunstancias futuras que les surjan en su vida diaria. La caja de herramientas de David Lazear, experto en inteligencias múltiples, es un instrumento muy útil.
5. Utilizar las TIC. Las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen la posibilidad de utilizar múltiples lenguajes, herramientas y soportes para la exposición de contenidos y preparación de las clases, como docente, y también para la adquisición de conocimientos por parte de los alumnos. Además, las TIC permiten combinar las formas tradicionales con las nuevas formas de expresarse, comunicarse y relacionarse con el mundo y las personas que nos rodean. Todo ello facilita la aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula y, al mismo tiempo, permite ejercitar otras destrezas relacionadas con la competencia digital y el uso de los nuevos dispositivos y herramientas de comunicación.
6. Evaluar desde las inteligencias múltiples. Cuando el docente compruebe el grado de adquisición de los conocimientos por parte de los alumnos también es importante que lo haga desde las inteligencias múltiples. En ocasiones el fracaso escolar está muy relacionado con la forma de enseñar y la forma de evaluar, que no siempre se adecuan a las necesidades de cada niño, y aplicando la teoría de las inteligencias múltiples se puede solventar este problema de enfoque. Para ello, tanto en el proceso de aprendizaje como en la evaluación se deben proponer diversos tipos de actividades, ejercicios, pruebas, intercambios de opiniones y evaluaciones para que los alumnos dispongan de múltiples oportunidades y enfoques para aprender y para demostrar lo aprendido.
La evaluación debe ser diaria y continua, incluir la interacción y el feedback del alumno dentro y fuera del aula siempre que sea posible y combinar esta información del propio alumno (por ejemplo, con la autoevaluación) con los datos recogidos por el docente. Las rúbricas, por ejemplo, pueden ser un buen instrumento para ello. Atendiendo a los resultados obtenidos se pueden detectar posibles problemas y, si es necesario, modificar las estrategias utilizadas.

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